La revolución de descubrir tu tecnología interna

La revolución de descubrir tu tecnología interna

Recuerdo la primera vez que mi abuelo me vio por video conferencia. Yo estaba viviendo en Eslovaquia y mi familia estaba en España. Mi abuelo era un hombre divertido, espontáneo, siempre haciendo bromas. Era un tipo auténtico. Durante esa llamada no dijo ni una sola palabra. No podía dar crédito a lo que estaba viendo. Podía ver las lágrimas en sus ojos…Estábamos a más de 2500km de distancia y se estaba dando cuenta en ese momento que no solo podía hablar conmigo si no verme en vídeo en directo.

Esta situación fue impactante para mí y me ayudó a tomar perspectiva sobre la tecnología y a explorarla con más profundidad.

Para él era, de pronto, vivir una nueva realidad que antes no existía. Me doy cuenta cómo la tecnología nos permite precisamente eso, vivir realidades que antes eran impensables.

Al observar con atención la tecnología que hemos creado, como humanos, me sigo asombrando al ir en un avión y ver que ¡estamos volando! Piénsalo. Volando. O escribir este artículo desde mi ordenador en casa y que tú lo estés leyendo en tu teléfono en cualquier sitio en el que te encuentres. Es una auténtica maravilla y a la vez, parece que sea una locura.

Lo que está claro es que la tecnología cada vez avanza más rápido y cada vez estamos más desarrollados (el “desarrollo”, un término que, por cierto, cuestiono en este episodio del podcast).

En este artículo quiero hablarte de la tecnología desde una perspectiva que para mí es totalmente r-evolucionaria y transformadora. Se trata de una tecnología verdaderamente punta: Nuestra tecnología interna.

Cuando somos capaces de ver que la tecnología punta que hemos creado es realmente un reflejo de lo que hay dentro de nosotros, tenemos la oportunidad de reconocer la increíble tecnología interna que habita en cada uno de nosotros.

LA TECNOLOGÍA INTERNA QUE HAY EN NOSOTR@S

Hace un tiempo escuché algo que decía Gregg Braden que me caló hondo (y sigue calando en mi). Decía algo así: “Un milagro es un milagro hasta que entendemos la ciencia que está operando en lo que está ocurriendo. Entonces se convierte en tecnología. Y eso es algo que está disponible para todos nosotros

Tuve que escucharlo varias veces hasta que empecé a reconocer que resonaba dentro de mi como una gran verdad. Empecé entonces a mirar a la tecnología como un espejo de nosotros mismos, a través del cual podemos ver la increíble tecnología interna que hay en nosotr@s, el inmenso potencial que somos.

Como decía al principio, me sigo asombrando de las tecnologías que hemos creado y siento que, como humanos, nos fascina ver lo que hemos sido capaces de crear y la tecnología que seguimos creando.

Sin embargo, siento que es tanta la atención que ponemos en las nuevas tecnologías que van apareciendo en nuestra vida que se nos olvida casi por completo un factor fundamental: La tecnología punta está verdaderamente dentro de nosotr@s. Le damos tanta importancia a la tecnología, a sus capacidades y a las posibilidades que nos ofrece que no nos damos cuenta que ¡la hemos creado nosotr@s! Esas posibilidades y capacidades de la tecnología están realmente dentro de nosotros.

El hecho de que seas capaz de expresar algo a los demás a través del lenguaje es como una auténtica obra de ingeniería. Más de 35 billones de células forman la “comunidad” de tu cuerpo. Los mecanismos necesarios para que estés viv@ y mantenerte en homeostasis son una verdadera maravilla.

Podríamos decir que la sinergia y la cooperación entre todas las células de tu cuerpo es un milagro de la existencia. Cada día la ciencia está descubriendo los mecanismos subyacentes a ese “milagro”, mostrándonos la magnífica tecnología interna que hay en nosotros, la maravilla que realmente somos. Eres pura tecnología evolutiva.

CÓMO NOS LIMITA NO RECONOCER NUESTRA TECNOLOGÍA INTERNA

No reconocer tu tecnología interna para mí significa no reconocer tu poder interior. Al no hacerlo tampoco estás reconociendo tu capacidad para crear y para transformar la realidad que vives ni la capacidad de los demás para hacerlo.

Al prestar tanta atención a la tecnología externa, sin darnos cuenta, nos volvemos meros consumidores de tecnología y nos sitúa en una posición de sujetos pasivos. Esto nos hace sentirnos incapaces e indefens@s y no reconocer el poder que tenemos dentro.

La Inteligencia Artificial está avanzando tan rápido que hay quien dice que en pocos años estaremos luchando contra ella para que no nos domine. Además, esta atención en la tecnología externa, en muchas ocasiones, se convierte en una evasión de nosotros mismos. Es una forma a través de la cual nos mantenemos muy “activos” hacia el exterior, pero sin verdaderamente mirarnos a nosotros mismos. Así, vivimos desalineados con quien verdaderamente somos, buscando respuestas fuera, en la tecnología externa, así como culpables por nuestras circunstancias.

CAMBIAR LA PERSPECTIVA PARA ABRIRNOS A LAS OPORTUNIDADES

Parece ser que una de las cosas más sorprendentes y mágicas para los astronautas que han ido a la luna ha sido el cambio de visión que tuvieron en relación a la Tierra. Algunos de ellos dicen que, al ver la Tierra desde la distancia, experimentaron una especie de despertar de conciencia. De pronto, se dieron cuenta que esa brillante joya azul y blanca es nuestro hogar. No sólo eso, si no que al ver el planeta desde el espacio tomaron conciencia sobre cómo la Tierra es un organismo vivo en el que convivimos y cómo cada parte de la Tierra reacciona y está en interconexión con todas las demás partes. Dijo Karen Nyberg, de la NASA “Si pudiera conseguir que cada terrícola diera una vuelta a la Tierra, pienso que las cosas irían de una manera un poco distinta”.

Al igual que a estos astronautas, creo que el cambiar de perspectiva sobre nosotros mismos nos haría, no sólo dejar de estar tan distraídos con la tecnología externa y ser meros adictos consumidores de esta, si no que nos ayudaría a reconocer el increíble entramado de tecnología interna del que estamos compuestos. Mi experiencia es que cuando reconocemos esta maravilla dentro de nosotros podemos reconocerla también en los demás. Al reconocer que eres una “comunidad de billones de células” orquestadas en una sinfonía universal puedes también reconocer esa maravilla en los demás y abrirte a la belleza y la majestuosidad de la vida.

Desde esta perspectiva la lucha y la separación con los demás deja de tener sentido y pasamos de vivir en modo supervivencia a vivir en modo abundancia. Empezamos a reconocer la interconexión con el resto de personas y seres y vivimos desde la cooperación y la colaboración.

ESTAMOS DISEÑADOS PARA APRENDER Y EVOLUCIONAR

Podríamos hablar durante horas sobre las capacidades que tiene el ser humano, pero me enfocaré en una de ellas. La capacidad de aprender. Desde que nacemos, nuestro cuerpo no hace otra cosa que desarrollarse y aprender. Las células y sistemas de nuestro cuerpo se organizan continuamente para autorregular nuestras funciones, tomar conciencia del entorno y mantenernos vivos.

¿Te imaginas si utilizáramos nuestra propia tecnología interna para ser la mejor versión de nosotros mismos?

Pero no solo eso, estamos diseñados para crecer y para evolucionar de forma colectiva, en conjunto con los demás seres. Cada vez siento con más fuerza que somos parte de un mismo organismo y que una de nuestras tareas es justamente reconocer que somos partes interconectadas de ese organismo. Que somos una unidad.

¿Te imaginas entonces que ponemos esa mejor versión de nosotros mismos al servicio de los demás?

Encuentro una analogía con el deporte en este sentido.

Imaginemos un ciclista profesional. Este sistematiza su entrenamiento, así como su descanso, haciendo uso de sus capacidades mentales, físicas, emocionales (y diría que espirituales en algunos momentos) para convertirse en la mejor versión de sí mismo. Hablamos de él como un deportista de alto rendimiento, ¿verdad?

Pues bien, cuando naces ya tienes la tecnología interna “instalada” en ti, tienes esa capacidad de aprender y evolucionar desde el segundo uno. Eso sí, necesitas entrenar ese aprendizaje y esas capacidades para reconocer tu mejor versión (¡que en realidad ya está en ti) y ponerla en práctica en tu vida. Con el paralelismo del ciclista, al reconocer tu tecnología interna y ponerla en práctica te conviertes en un humano de alto rendimiento, o como dice Joe Dispenza en «sobrenatural», del libro «Sobrenatural. Gente comun y corriente haciendo cosas extraordinarias«

CÓMO HACERLO: 5 PROPUESTAS PARA RECONOCER TU TECNOLOGÍA INTERNA

Estas son algunas ideas para empezar a reconocer tu tecnología interna:

  1. Para y empieza a tomar conciencia de la infinidad de mecanismos que ocurren en tu cuerpo para mantenerte viv@. Conecta contigo mism@ a través de la meditación, respiraciones, caminar en la naturaleza…
  2. Busca capacidades en ti que nunca hubieras conceptualizado como “tecnología interna”. Por ejemplo, la capacidad de escuchar de forma activa lo que otra persona te dice y empatizar con ella.
  3. ¿Qué es lo que verdaderamente quieres aprender para convertirte en tu mejor versión? Allá donde vaya tu atención será donde pondrás tu energía. Toma conciencia en qué estás poniendo tu atención y dónde quieres ponerla.
  4. Explora tus preferencias de aprendizaje, es decir de qué formas aprendes mejor (hay personas que aprender mejor leyendo, otras moviendo su cuerpo, escribiendo, caminando, conversando con otra persona…) y permítete experimentar formas que quizás no hayas probado. Te puede sorprender. Permítete sorprenderte también, ¡si!
  5. Comparte en este espacio virtual (en los comentarios) qué tecnología estás descubriendo, cómo está siendo el proceso y cómo la pones al servicio de los demás. No sólo te ayudará a tomar conciencia de tu proceso de aprendizaje con más claridad si no que, al compartirlo, puede ser una fuente de inspiración para los demás.

Hace un tiempo un amigo me dijo: “Somos como científicos experimentando y la vida es el laboratorio de experimentación”.

Permítete esa experimentación en este gran campo de pruebas que es la vida y recuerda: La maravillosa tecnología interna ya está en ti. ¿Cómo te abres a descubrirla?


Si conoces a alguien con esa maravillosa tecnología interna y aún está por descubrirla compártele el artículo. Nos leemos en los comentarios.

Ismael

2 comentarios en «La revolución de descubrir tu tecnología interna»

  1. Me ha gustado mucho esta lectura.
    Yo estoy observando, de cerca, la capacidad de aprendizaje de los niños, aún sin los frenos (o con pocos) que nos suele imponer la sociedad, y veo la inmensa capacidad de aprendizaje y creación del ser humano, tengo incluso una especie de vértigo al pensarlo, y creo más en mis propias capacidades.
    Tomar consciencia de esto te permite crecer y colaborar en el crecimiento por los demás.

    1. Hola Bea!
      Qué grandes maestros los niños. Nos muestran un espejo de esa capacidad de aprendizaje increible que también está en nosotros. Y que tarea tan bonita la de aprender de ellos y compartirles lo que nosotros vamos aprendiendo. Gracias por tu comentario.
      Un abrazo

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